miércoles, 13 de abril de 2016

Un rezago de las prohibiciones absurdas

Por: Rolando López del Amo

Pensaba que las prohibiciones absurdas que padecimos durante años ya habían quedado atrás. Sin embargo, un artículo de Fernando Ravsberg dice que no es así. Resulta que los cubanos de nacimiento no pueden abordar las embarcaciones cubanas que transportan y pasean a los turistas extranjeros por aguas territoriales cubanas. Creo que la excepción son las embarcaciones que hacen la ruta Batabanó- Nueva Gerona y viceversa.

Ninguna ley lo establece, pero así está decidido por alguien o algo. Lo curioso es que esta prohibición también está vigente para los cubanos residentes en el extranjero, aunque hayan adquirido la nacionalidad de ese país. Como Cuba no reconoce la doble nacionalidad la prohibición adquiere carácter extraterritorial. De ahí se deriva la noticia complementaria de que en los viajes de los cruceros que saldrán de Miami a tres puertos cubanos dentro de unas semanas, tampoco podrán viajar las personas de origen cubano residentes en los EEUU.


Mientras criticamos, con toda razón, la prohibición que el gobierno de los EEUU hace a sus ciudadanos para que viajen a Cuba como turistas, resulta que, de hecho y parcialmente, copiamos esa censurable práctica.

No se puede ser candil de la calle y oscuridad de la casa.

Esa discriminación debe cesar, por injusta e inconveniente. Nos hace daño.

Si alguien tiene preocupaciones de seguridad, de que un delincuente intente desviar una embarcación, la solución no está en la prohibición actual, sino en reforzar la seguridad en el acceso de todos los pasajeros a las embarcaciones –pues nadie queda exento de una acción del terrorismo internacional- y mantener algún personal de seguridad calificado a bordo.

En cuanto a los cruceros internacionales es el colmo de la demencia o de la ridiculez. Dejémosle esas decisiones absurdas al enemigo.