domingo, 13 de septiembre de 2015

Como diría un amigo: Se partió el bate de cuajo y por el mango...


El parlamentario fue deportado por participar de una manifestación, tal como también lo ha hecho en otras ocasiones Chile con ciudadanos extranjeros. La actitud del dirigente de Evópoli fue calificada como una imprudencia en el Congreso.

UChile.- A pesar de la actitud impetuosa con la que llegó a Chile el lunes último, el diputado y presidente de Evópoli, Felipe Kast, luego de ser detenido en una manifestación en Cuba, ese ánimo finalmente se diluyó luego de una reunión con la Cancillería.

Y es que el parlamentario buscaba “condenar” al Gobierno cubano por lo que consideró como una detención que fue hecha con exceso del uso de la fuerza por parte de los policías de ese país.

Sin embargo, lo único que se ha escuchado luego de la reunión de Kast con el canciller, Heraldo Muñoz, ha sido la crítica de su par del PPD Jorge Tarud, quien calificó la participación del legislador de Evópoli como “una imprudencia”, ya que ni siquiera informó de su viaje al Parlamento.

“Cualquier persona que vaya a otro país con una visa de turista, evidentemente que no puede participar en una marcha de protesta. Nosotros en Chile hemos expulsado a extranjeros que han participado en marchas y protestas internas en nuestro territorio. Está el caso de cuatro españoles y un francés que fueron expulsados por el Gobierno”, sostuvo Tarud.

El cambio de actitud de Kast se debe a que durante la reunión con Muñoz, el canciller pidió antecedentes de la detención del parlamentario chileno a la cancillería cubana, quienes adelantaron que todo el procedimiento hasta la expulsión del economista de La Habana estaba filmada y que las imágenes demuestran que no hubo golpes ni fue lanzado al piso, como sostuvo en un momento.

Además, se comentó que de haber un proyecto de acuerdo del Parlamento chileno para que el Gobierno protestara ante las autoridades cubanas, se haría público el documento audiovisual.

Incluso, durante su detención Kast pudo realizar una llamada internacional a Santiago desde La Habana para comunicarse con su mujer y comentarle el hecho, lo que da cuenta que la realidad de su aprehensión fue distinta a la que quiso graficar en sus declaraciones posteriores a los medios de comunicación.