viernes, 21 de agosto de 2015

MAGNÍFICOS E IMPERFECTOS

Por: Jorge Gómez Barata   

En contacto con ideas acerca de las relaciones entre desarrollo y subdesarrollo, estudios comparados sobre los sistemas políticos, y con las cuestiones más generales de la historia y la economía mundiales; he conocido verdades, evidencias y estereotipos que resumo en una especie de decálogo. 

1-    El planeta alberga una diversidad de culturas y civilizaciones, que en conjunto forman la humanidad, genéticamente homogénea y culturalmente diversa que se formó mediante procesos de evolución orgánica y progreso cultural, y es profundamente desigual. Las desigualdades son espontáneas o inducidas.         

2-    El planeta, constantemente transformado por la humanidad, especialmente por la actividad económica, la urbanización, incluso por los conflictos bélicos, ha llegado a un punto crítico. El crecimiento de la población y los excesos en la emisión de sustancias contaminantes amenaza con romper delicados equilibrios, de los cuales depende la vida de todas las especies, incluidas el hombre. 


3-    La andadura humana comenzó en África, evidenció una inequívoca tendencia a lo gregario, y desde allí pobló el planeta. Ese hecho convirtió al hombre en la criatura más cosmopolita de todas las existentes. Durante la mayor parte de la historia, las culturas y civilizaciones vivieron aisladas las unas de las otras, y, aun cuando la conocieran, las distancias y los obstáculos naturales hacían difíciles las relaciones, especialmente las económicas y culturales. 

4-    Al encontrarse las civilizaciones descubrieron una esencia humana común. Todas inventaron lo mismo, aunque no lo hicieron al mismo tiempo ni con ritos idénticos. En determinadas áreas unos pueblos avanzaron más rápidamente que otros. Si bien alcanzar primero a ciertas metas no hizo a unos pueblos superiores a otros, el hecho amplió sus opciones. Las ventajas civilizatorias y tecnológicas fueron convertidas en instrumentos de dominación. 

5-    Como parte de esos procesos hubo miríadas de desplazamientos humanos, (ahora llamadas migraciones), y ajustes territoriales que, a partir de un cierto momento, se convirtieron en conquistas. En ese devenir surgieron las comunidades, los pueblos, las naciones, y los estados. Por razones diversas unos más grandes, poblados, y fuertes que otros.

6-    En la historia, condicionada por circunstancias naturales y sociales que los hombres no crearon ni podían suprimir, aparecieron sabios, filósofos, científicos y jefes; personas capaces de regular la convivencia y ejercer la dirección de las comunidades y las sociedades. Ellos han sido los líderes, los gobernantes, y los estadistas. También los santos, los hombres de fe, y los grandes villanos. 

7-    En diferentes momentos de la historia universal, los pueblos, las culturas o las civilizaciones por separado y luego relacionados, adquirieron habilidades que les permitieron producir más de lo que necesitaban. Así aprendieron a intercambiar y atesorar. Surgieron el comercio y el mercado, y en algún momento la posibilidad de que unos individuos trabajaran para otros. Espontáneamente aparecieron la esclavitud, la servidumbre y el trabajo asalariado. 

8-    Desde las etapas más tempranas están presentes las guerras y la violencia. Así la humanidad ha llegado hasta hoy, cuando la civilización y la cultura acumulada permite una comprensión cabal de las realidades naturales y sociales, y es capaz de, respetando la espontaneidad, introducir regulaciones que mejoren la convivencia y permitan a la humanidad asociarse para lidiar con los fenómenos globales. 

9-     En épocas recientes han aparecido ideas y proyectos que favorecen la asociación de países y la integración, que puede ser acelerada o retrasada, pero no introducida antes de que maduren las condiciones para hacerlo, y tampoco suprimidas.

10- En todas las culturas y civilizaciones, para regular la convivencia, se fomentaron estructuras, entre ellas la autoridad, el poder, el estado, el gobierno, y el derecho, y para resolver las desviaciones injustas, aparecieron las revoluciones. En ese orden de cosas, lo más avanzado es la democracia. La democracia es un producto de la civilización humana global que se realiza de modo concreto, en ambientes particulares, y de modo desigual,  avanzando en unas áreas más que en otras. La democracia, más que un camino es un destino tan incompleto e imperfecto como la humanidad que lo ha creado.