viernes, 21 de agosto de 2015

Carnaval en La Habana

Por: Rolando López del Amo

Acaba de finalizar el carnaval en La Habana.
Sé cuanto sacrificio y trabajo hay detrás de este evento.
Sé también que sus organizadores hacen un esfuerzo enorme porque no se pierdan las comparsas tradicionales ni las carrozas deslumbrantes y que se procura dar esparcimiento en el caluroso verano a una parte de la población de la ciudad.

Como soy un habanero que nació en la primera mitad del siglo pasado añoro lo que era el carnaval de La Habana antes de ser  transformado en lo que es hoy. Explico por qué.

1- El carnaval tenía lugar en enero, en nuestra temporada invernal o época de seca.

2’ El área del carnaval era el Paseo del Prado, desde Malecón hasta Monte, en ambas direcciones.

3- El carnaval se desarrollaba dos días por semana durante varias semanas. Los días eran el sábado y el domingo.


4- El sábado por la noche  había desfiles de comparsas y carrozas. Los domingos se celebraba en horas de la tarde y consistía en desfile de carrozas, coches, automóviles descapotados o camiones adornados en los que viajaban personas disfrazadas que se lanzaban serpentinas de papel unos a otros o al público espectador, bromeaban, cantaban.

5- Las comparsas eran trabajo de aficionados de los distintos barrios de La Habana que competían entre sí y cada año se otorgaba un premio a la mejor comparsa.

5- El carnaval contaba con una reina y sus damas de honor que eran elegidas entre numerosas aspirantes. Contaban la belleza y otras cualidades para la elección por un jurado de expertos. Esto se hacía con amplia participación de público que con su aplauso participaba de la elección. También se elegía a un Rey Momo, alguien simpático como símbolo de la alegría carnavalesca.

6- Paralelamente, las numerosas sociedades y centros de recreo organizaban durante la época bailes de carnaval en sus locales, incluyendo fiestas infantiles.

7- En el área del Prado se colocaban junto a la calle, de los contenes de las aceras hacia atrás, las sillas y gradas. No había instalaciones para venta de comida ni expendio de bebidas alcohólicas. 

8- El carnaval de los sábados era un espectáculo para contemplar. El de los domingos era también participativo desde los vehículos que interactuaban con los espectadores.

9- La versión actual es un híbrido con mucho de carnaval de Santiago de Cuba con respecto a la comida y la bebida y la época del año, pero mucho más largo en duración y sin la incorporación de los espectadores detrás de las congas.

Creo que cada forma de celebrar las fiestas carnavalescas por las distintas localidades tiene su tradición y su mérito y es negativo imponer una deformación o mutilación a lo tradicional. Eso lo desnaturaliza.

¿ No es tiempo ya de que La Habana recupere su carnaval tradicional?