viernes, 15 de mayo de 2015

Desalinizar el agua

Por: Rolando López del Amo

En la década de los años noventa del siglo pasado fui designado Embajador de Cuba en Sri Lanka, acreditado, concurrentemente, en Paquistaní, Myanmar e Islas Maldivas.

Las Maldivas son un archipíelago de muy numerosas islitas situadas al oeste de Sri Lanka, en el Océano Indico. Su población entonces era de un cuarto de millón de habitantes. En Male, capital del país, vivían cincuenta mil personas. La economía se sustentaba, principalmente, en el turismo y la pesca.

El turismo que allí se recibe es de altos ingresos. Los hoteles no se concentran en la capital, sino que se instalan, individualmente, cada uno en una islita, arrendada a una firma hotelera. El turismo provenía de Asia, Europa y Norteamérica principalmente.

El traslado de los hoteles a la capital se hacía mediante lanchas. La pista del aeropuerto internacional estaba construida sobre dos islas cercanas.

En la capital, en un hospital moderno donado por la India y que llevaba el nombre de Indira Gandhi, trabajaban tres médicos cubanos. Olvidaba decir que toda la población es musulmana y en Male se erigía una espléndida mezquita donada por Arabia Saudita.

Pero a lo que quería referirme es que debido a la ausencia de fuentes de agua potable, los alimentos, salvo el pescado, deben importarse, incluyendo el agua. Por estas razones, en Male, la capital, se instaló una gran planta desalinizadora para aprovechar el agua de mar, obviamente abundante. Las Islas Maldivas es uno de los pequeños Estados insulares amenazado por el calentamiento global y el ascenso del nivel del mar.

La necesidad obliga. El cambio climático es una realidad.

Cuba, previsoramente, hizo grandes inversiones en la construcción de represas para evitar inundaciones y aprovechar, para el consumo humano y el regadío, el potencial de agua de la estación lluviosa.

A pesar de lo dicho antes, este 2015 ha traído problemas de sequía de un extremo al otro del país. Parece que ha llegado el tiempo de que pensemos, seriamente, en la instalación de capacidades para desalinizar el agua de mar.

A propósito de lo que acabo de mencionar, un amigo me envió una información de ciertas experiencias en los EEUU, país que también está siendo golpeado por la sequía, que pongo a la disposición de los lectores porque está en consonancia con la visión de racionalidad de la actualización de nuestro sistema económico. Aquí va la noticia.

C Y T.- CREAN SISTEMA PORTÁTIL PARA DESALINIZAR AGUA CON ENERGÍA SOLAR

Washington, 28 abr (PL) Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts crearon un sistema portátil para desalinizar agua con el uso de la energía solar, divulga hoy el portal Xataka.

Un equipo de esa universidad en colaboración con la empresa Jain Irrigation
System obtuvo el primer premio en el concurso Desal Prize, que anima la
creación de soluciones de desalinización económicas para países en vías de
desarrollo.

La iniciativa consiste en el uso de paneles solares para cargar una serie de
baterías encargadas de proporcionar la energía necesaria a un sistema que
elimina la sal del agua a través de un proceso de electrodiálisis.

Ese proceso hace que partículas de sal, que tienen una pequeña carga eléctrica sean extraídas del agua, cuando se crea una corriente eléctrica determinada.
El equipo también aplicó luz ultravioleta, la cual desinfecta el agua a medida que esta pasa por el sistema.

mem/abm