miércoles, 8 de abril de 2015

¿A qué fue la “sociedad civil” cubana al senado norteamericano?.

Por Marcos Torres*

Aclaro que el término de “sociedad civil” se expresa para otro tipo de grupo de personas, con otros intereses y mucho más extenso. El término que más se ajusta a este caso en particular sería “mercenarios al servicio de un gobierno extranjero” evidentemente a partir del incremento pecuniario en el patrimonio financiero de los personajes que salieron de “gira mediática” a los EUA, pero como el término ha sido tan llevado y traído en los últimos meses, sobre todo en el tema relaciones Cuba-EUA y más con las recientes intenciones del gobierno norteamericano que desea que estos asistan a la próxima Cumbre de las Américas en Panamá, ha sido necesario aclararlo: esa no es la real sociedad civil cubana sino la que representa el 0.01 % de nuestra población actual en edad electoral.

Aclarado el asunto y la cifra, me dispongo a exponer los verdaderos motivos de la reciente visita de los mercenarios al senado estadounidense que no son otros que seguir cobrando y ver como queda la cosa después de la “puñaladita trapera” que les diera Obama a los antiicubanos.

Y es que la incertidumbre que generaron entre los personeros de la contrarrevolución las declaraciones de los presidentes de nuestros países el pasado 17 de diciembre, los dejó secos: ninguno podía imaginarse que hacía dieciocho meses entre los gobiernos de Cuba y EEUU se estaban sosteniendo conversaciones a sus espaldas, sin tenerlos en cuenta al menos.

Me imagino en este instante la reacción de Berta “la Bestia” Soler como leona enjaulada en su vivienda (verde, con los pelos de punta y las garras afuera al más clásico estilo “Hulk”) queriendo comerse a alguien literalmente vivo y balbuceando las idioteces de siempre.

A Yoanis “Mentira” Sánchez me represento al lado de su inseparable perrito faldero, conocido cariñosamente (hasta en la Universidad de la Habana) como “Machorrico”, nerviosa, comiéndose las uñas hasta los codos e inventando algún sórdido plan de compraventa de aguacates cuando al fin se quede sin trabajo.

Al Coco (sin masa) Fariñas no puedo imaginármelo de otra manera que no sea en “shock anafiláctico”, convulsionando, llorando por lo que pudo ser y no fue, y parapetado en sus calzoncillos contra algún nuevo fantasma de la seguridad del estado.

¡Y que decir de Marta Beatriz Roque Cabello! ¡Devenida en “dietista del hambre” y “nutricionista de la mentira”! A esa me la imagino en un rincón rumiando sus penas y dificultades, pero esperando “orientaciones”.

Quizás para los no conocedores en la materia, resulte insano referirnos a estos personajes de forma peyorativa, pero la realidad es sólo una: que ellos cobran en metálico sus actividades del gobierno que históricamente se ha identificado como contrario a nuestra política. Entonces su definición no es otra que la de mercenarios. Tal es así que la Sra. Roberta Jacobson al llegar a La Habana en los días pasados se reunió con algunos de estos personajes para conciliar la “guerrita” que se estaba gestando en el seno de la contrarrevolución y prometer “villas y castillas”. Nótese que no fue invitado a la reunión ningún miembro de organizaciones no gubernamentales radicadas en el país como por ejemplo las diferentes asociaciones cubanas, y por sólo poner un ejemplo: la “Asociación Colombófila de Cuba” es más representativa de nuestra sociedad que los cuatro gatos que “desayunaron” en la casa del Jefe de la Sección de Intereses Norteamericana en Cuba con la Sra. Jacobson, por una cuestión de matemática simple.

Entonces ¿a qué fueron los representantes de la mal llamada “sociedad civil cubana” al senado norteamericano? La respuesta es evidente:

  1. A cobrar y sentar bases para continuar cobrando.
  2. Recibir orientaciones precisas de cómo intentar conciliar la “bronquita” entre ellos.
  3. Calmar un poco los ánimos de los anticubanos de Miami (Iliana “la Loba Feroz” Ros-Lehtinen, Marcos Rubio, Alberto Montaner y otros) bajo la visión de que los “oxiuritos libertarios” no han sido olvidados.

En fin Sras. y Sres.: la intención del gobierno norteamericano no es ayudar a nadie sino destruir empleando otros métodos y los mercenarios seguirán cobrando.

*@Marcostropero editor del blog Las Torres de Marcos