viernes, 6 de marzo de 2015

¿Amazon en #Cuba?

Envíos de AmazonPor Dalia González Delgado

6 Mar 2015 - 12:52pm

Cuba está de moda. En medio de las negociaciones para restablecer relaciones diplomáticas con Estados Unidos y avanzar hacia una eventual normalización, los sectores de negocios de ese país parecen querer posicionarse en la Isla para lo que se avecina.

Y no solo empresarios agrícolas, o la Cámara de Comercio, que se habían pronunciado contra el bloqueo incluso antes del 17 de diciembre, pues esa política restrictiva les impide negociar con nuestro país. Ahora, además, se han montado en el tren del cambio los sectores relacionados con las telecomunicaciones.

Amazon, Apple y Netflix son algunos de los gigantes informáticos y de comercio electrónico que se han posicionado con respecto al tema.

Recientemente, Netflix anunció que brindaría sus servicios a Cuba, aunque aclaró que sería cuando mejore la conectividad y se amplíe la disponibilidad de tarjetas de crédito y débito.

Quizás el gigante de distribución de películas y series de televisión vía Internet no esté pensando solo en potenciales clientes cubanos, sino en los propios estadounidenses que visiten la Isla, ahora que se han ampliado las posibilidades en ese sentido y tienen permitido usar tarjetas de crédito y débito aquí.

Por su parte, Apple informó que algunos de sus productos se encuentran dentro de las categorías legales para ser exportados a Cuba.

Amazon no quiso quedarse atrás, y el lunes último apareció en su sitio web un botón de “envío a Cuba”. No obstante, quienes intentaron utilizar la opción recibieron un mensaje de “error”.

“Debido a las leyes y normas de controles a las exportaciones y de sanciones económicas, no podemos procesar la transacción desde su ubicación actual”, refería el mensaje.

¿Cómo podrían materializarse estos anuncios? ¿Acaso violan las leyes del bloqueo aún vigentes? ¿Podrían esas compañías establecer algún tipo de relación económica con Cuba?

El 16 de enero pasado entraron en vigor nuevas regulaciones del Departamento del Tesoro, que convirtieron en hechos lo que el presidente Barack Obama había anunciado el 17 de diciembre.

Las medidas autorizan la exportación de productos y servicios de telecomunicaciones a Cuba, incluso la inversión en infraestructura y la creación de facilidades para mejorar las comunicaciones entre ambos países, lo cual incluiría cable de fibra óptica y facilidades satelitales.

Las nuevas medidas en materia de telecomunicaciones son, junto a las flexibilizaciones de viajes, las más amplias tomadas por Estados Unidos con respecto a la Isla. En primer lugar, han sido autorizadas las transacciones relacionadas con el establecimiento de facilidades para proveer servicios de telecomunicaciones entre ambos países. Según las regulaciones, esos servicios incluyen “datos, teléfono, telégrafo, conectividad a Internet, radio, televisión y transmisión por satélite”.

Asimismo, se permiten las exportaciones de equipos y servicios de telecomunicaciones, así como facilidades para crear o mejorar la infraestructura en Cuba. Anteriormente, esto solo era posible a través de un permiso del Departamento de Comercio, que ya no es necesario.

Además, tanto empresas como ciudadanos estadounidenses podrán realizar transacciones relacionadas con la transmisión y recepción de los servicios de telecomunicaciones dentro de Cuba.

Las compañías estadounidenses también tienen permitido establecer contratos con ETECSA o cualquier otra entidad de telecomunicaciones en Cuba para los pagos de los servicios.

De hecho, la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba y la compañía norteamericana IDT Domestic Telecom, INC. (IDT) anunciaron recientemente que concluyeron conversaciones para suscribir un acuerdo que permitirá la interconexión directa entre ambos países.

Las nuevas regulaciones del gobierno de Washington autorizan también la venta o donación de equipos de telecomunicaciones a individuos, ONGs y negocios privados. Según el Departamento de Comercio, el Estado cubano puede actuar como intermediario en este sentido. Así, ETECSA podría actuar como intermediario en la compra de esos productos y posterior venta dentro del país.

Entre los productos liberados de restricciones se encuentran computadoras, discos de almacenamiento, unidades de control de entradas y salidas, aceleradores gráficos y coprocesadores gráficos, monitores, impresoras, módems, controladores de acceso a la red, controladores de canales de comunicaciones, teclados, ratones, teléfonos celulares y sus accesorios, dispositivos de memoria, equipos de seguridad para la información, software, cámaras digitales, tarjetas de memoria, televisores, radios, dispositivos de grabación, baterías y software para el consumidor.

También se autorizan los servicios y aplicaciones disponibles en Internet, para personas naturales y jurídicas cubanas. Las regulaciones establecen que ese servicio incluye a individuos, organizaciones independientes y no-gubernamentales, particularmente el sector no estatal.

En cuanto a los paquetes, su envío a Cuba era posible incluso antes del 17 de diciembre, con una licencia específica del Departamento de Comercio. A partir de enero, compañías estadounidenses pueden concentrar los paquetes de regalo en un solo envío, con lo cual se facilita el asunto de los permisos.

Sin embargo, a pesar de todas esas flexibilizaciones, persisten limitaciones que podrían frenar las intenciones de empresas como Amazon, Apple o Netflix. El pago de los servicios aún debe ser en efectivo y por adelantado, o financiado por un banco en un tercer país.

Y más allá, con excepción del área de las telecomunicaciones, las nuevas regulaciones no incluyen autorización para inversiones en ningún otro sector en Cuba, sea en el ámbito estatal o no.

Falta por ver cómo se irán implementando en la práctica esas regulaciones. Después de la segunda ronda de conversaciones entre Estados Unidos y Cuba, encaminadas al restablecimiento de las relaciones diplomáticas, se anunció la visita a la Isla de un grupo de funcionarios estadounidenses de los departamentos de Estado, Comercio y Tesoro para reunirse con la Cancillería, otros ministerios, bancos e instituciones.

El objetivo es, precisamente, ofrecer información sobre las regulaciones de Washington, para recibir la explicación de primera mano de quienes diseñaron las políticas y tener una idea más clara de cómo se aplicarán.

*Periodista. Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CEHSEU), de la Universidad de La Habana