domingo, 21 de diciembre de 2014

UN RANKING SINGULAR

clip_image001Por: Jorge Gómez Barata

Debido a la estabilidad de su sistema político, en doscientos veinte y cuatro años Estados Unidos ha tenido cuarenta y cuatro presidentes. George Washington el primero y Barack Obama el actual. De ellos nueve no han terminado sus respectivos mandatos: cuatro por fallecer de muerte natural, un número igual por ser víctimas de magnicidios y uno, Richard Nixon, por haber renunciado.

Gerald Ford protagonizó el extraño caso de llegar a vicepresidente y presidente de Estados Unidos sin haber sido electo para ninguno de los dos cargos.        

Si bien durante su ejercicio los presidentes norteamericanos suelen ser vapuleados por el Congreso, la prensa, y la opinión pública, al dejar el cargo, por lo general, se apartan de la política y no interfieren en la gestión de sus sucesores. Los ex presidentes más protagonistas en toda la historia han sido James Carter y Bill Clinton.  

Si hubiera que elaborar un ranking para establecer los cinco presidentes norteamericanos más reconocidos nacional e internacionalmente, votaría por George Washington como el más popular de todos. Se trata además del humano más reverenciado después de Jesucristo. Además de la capital de su país, miles de ciudades, pueblos, calles, escuelas, montañas, volcanes, lagos y personas en todo el mundo llevan su nombre.

Washington encabezó la revolución, comandó la guerra de liberación, lideró la Constituyente, fue el primer presidente, y en considerable medida, el forjador del país. Los Estados Unidos son su legado. 

El segundo más popular entre los presidentes norteamericanos es, sin discusión el 26°, Abraham Lincoln, que gobernó entre 1861 y 1865.  Ha sido el único en conducir una guerra interna, y su legado fue haber conservado la unidad del país frente al movimiento secesionista, que provocó la Guerra Civil y puso fin a la esclavitud, abolida por la 13° Enmienda. Fue el primero en ser víctima de un magnicidio.

El tercero en este ranking de los más populares entre los ex presidentes estadounidenses es el número 35°, John F. Kennedy. Su paso por la presidencia fue fugaz al perecer víctima del cuarto magnicidio en la historia norteamericana. Además de una impresionante estela de simpatía, dejó como legado el fin de la segregación racial, y una doctrina de relaciones internacionales fundada sobre nuevas bases.

Franklin D. Roosevelt, el 32° de los presidentes, el único minusválido, y el que condujo al país en coyunturas tan difíciles como la Gran Depresión y la II Guerra Mundial. Sus contemporáneos lo premiaron eligiéndolo cuatro veces como presidente.

El quinto puesto es ocupado por el 42° y uno de los cuatro ex presidentes vivos, Bill Clinton. Este lugar pudiera ser disputado por una larga lista formada por figuras como Thomas Jefferson, Woodrow Wilson, Ronald Reagan y otros, y dentro de dos años, por Barack Obama, quien todavía puede “hacer score”.

Ser el primer afro americano en ocupar la presidencia, el que condujo al país en su peor crisis económica desde 1930, puso fin a dos guerras, avanzó en la solución del problema migratorio, y tuvo la lucidez y el valor de desmontar los últimos ladrillos de la Guerra Fría al restablecer las relaciones diplomáticas con La Habana y levantar el bloqueo a Cuba. Todo ello puede sumar puntos para ingresar al Hall de la Fama. Allá nos vemos.