viernes, 19 de diciembre de 2014

Las empresas de EEUU se afilan los dientes

Penny-PritzkerTomado de La Jornada, por DPA

El acercamiento político entre Estados Unidos y Cuba despertó esperanzas de buenos negocios y nuevos mercados en la economía estadunidense.

“Las noticias procedentes de Washington son muy alentadoras”, dijo hoy, por ejemplo, un portavoz del gigante de la industria automotriz General Motors. “Con seguridad analizaremos todas las posibilidades que se den”.

Sin embargo, en principio, la mejoría en las relaciones diplomáticas aún no tendrá grandes efectos a nivel comercial.

Sólo el Congreso estadunidense puede eliminar el embargo impuesto ya parcialmente a Cuba en 1960 e importantes líderes republicanos ya criticaron duramente la decisión del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de retomar las relaciones.

Por lo tanto, por el momento sigue prohibido el intercambio comercial con la isla del Caribe. Obama, no obstante, puede determinar en parte la implementación del embargo y por lo tanto avanzará lo más lejos que pueda.

En el futuro, por ejemplo, Estados Unidos autorizará la exportación de materiales para la construcción o de equipamientos para empresas privadas como restaurantes, peluquerías o granjas.

La ampliación de las relaciones económicas apunta a fortalecer los derechos humanos en Cuba, dijo la secretaria de Comercio estadunidense, Penny Pritzker.

Para el fabricante de ron Bacardi el cambio en las relaciones diplomáticas es especialmente significativo. La empresa fue fundada en 1862 en Santiago de Cuba y en 1960 se exilió. “Estamos orgullosos de nuestras raíces cubanas”, dijo una portavoz. Sin embargo, se muestran cautos: “Tenemos que esperar y ver qué efectos tiene todo esto”.

Un portavoz del fabricante de maquinaria para la construcción Caterpillar dijo al diario The Wall Street Journalque su empresa apuesta desde hace 15 años por un cambio en las relaciones con Cuba.

“Cuba necesita todo lo que producimos en Estados Unidos”.

Según el diario, también grandes empresas telefónicas como AT&T o Verizon o de hotelería como Hilton están preparadas para invertir en la isla. Además, las compañías aéreas estadunidenses se preparan ya desde hace años para un cambio en las relaciones con la mayor de las Antillas, por ejemplo, aprovechando las pocas excepciones que permite el embargo.

American Airlines vuela desde hace 15 años veinte veces por semana a la isla para llevar a estadunidenses de origen cubano, cooperantes o periodistas. El tráfico aéreo, sin embargo, seguirá manteniendo la reglamentación estricta. Los viajantes de comercio aún deberán esperar.

Ya antes del actual acercamiento hubo excepciones a las sanciones.

En 2013, por ejemplo, el Departamento de Comercio de Washington permitió exportaciones agrarias y médicas a una escala pequeña. En total, sin embargo, los negocios entre ambos países aún no son significativos. Para este año, el Departamento de Comercio calcula exportaciones por 260 millones de dólares.