lunes, 29 de diciembre de 2014

COMO UN MONTÓN DE ESTRELLAS

Por: Rolando López del Amo

El canal Educativo 2 de la televisión presentó, conjuntamente con la UNEAC, un merecido programa en recuerdo de Polo Montañez.

La información sobre su vida y su obra brota de los labios de sus familiares y amigos y del propio Polo, humilde campesino pinareño que nació con el don de convertir en canciones las experiencias de su propia vida. Sin haber estudiado música, poseía la facultad de lograr armonías perfectas que brotaban de sus sentimientos y su imaginación. En el programa se le comparaba, en ese aspecto, con Benny Moré. Tampoco Juan Arrondo había estudiado música. Hay quienes nacen cargados de música

La vida de Polo es fascinante. Pasó por el arte cubano veloz y fugaz como un cometa, pero dejó tanta luz a su paso que parece estar todavía presente. Y lo está en sus imágenes y en su voz grabadas y en los músicos que siguen cantando sus obras, pero, especialmente, en la memoria de su pueblo y de sus muchos admiradores en Colombia y otros países.

Hay que agradecer mucho a Rosalía Arnáez y su delicada honestidad, para decirlo con frase martiana, su esfuerzo por hacer este programa y a Edesio Alejandro todo el arreglo de la parte musical con la participación de excelentes interpretes.

El programa nos trajo de vuelta a Polo, el Guajiro Natural con el que no había confusión, y que abrió su pecho a las ideas de nuestro Maestro y Apóstol y a los versos confiados y bravíos que Antonio Guerrero escribió en las prisiones del odio y la injusticia.

Bravo por todos los que hicieron posible este programa. Bravo por Polo, cubano fiel que nos lego el tesoro de sus cantos que siguen alumbrándonos como un montón de estrellas.